



Emé, nombre artístico de Miranda Agustí Sanchez (Girona, 1993), es una rapera criada en Salt y establecida en Vilablareix que ha ido construyendo una identidad propia dentro de la escena hip-hop a partir de un equilibrio entre boom bap y sensibilidad melódica.
El primer lanzamiento, “ALL IN XXI”, marcó el punto de inflexión entre la escritura privada y la compartida, abriendo una etapa de publicaciones que oscilaban entre el boom bap y el trap. Posteriormente, su estancia en Sevilla se convierte en una fase decisiva: inmersa en una escena hip-hop especialmente activa, recupera la motivación creativa y asume un rol plenamente autogestionado. Sin acceso a estudio profesional, produce piezas como “MIAVITA” y “ORGULLO” desde casa, consolidando una manera de trabajar basada en la intuición, la constancia y la independencia.
En un año, la artista ha publicado casi una decena de canciones y ha establecido colaboraciones con diferentes productores y artistas sevillanos, ampliando su registro interpretativo y definiendo una identidad que combina la raíz clásica del rap con una sensibilidad melódica reconocible. Este recorrido, construido paso a paso y desde la proximidad con su propia vivencia, sitúa a Emé como una voz emergente que entiende la música no solo como estilo, sino como proceso vital en evolución constante.
Con “Etapas”, Emé presenta una nueva pieza de hip-hop a 90 BPM en tonalidad de Do menor que mantiene la raíz boom bap pero la proyecta hacia un terreno emocional e introspectivo. La producción construye una atmósfera sobria y reflexiva que acompaña una interpretación directa, donde la contundencia del rap convive con momentos de vulnerabilidad y melodía. El resultado es un espacio sonoro que invita a escuchar desde dentro, a medio camino entre la confesión y la afirmación personal.
La canción se despliega como una mirada honesta sobre las diferentes fases que configuran el trayecto vital. “Etapas” habla de bloqueos, de impulsos por liberarse y de la necesidad de avanzar incluso cuando no existe ningún mapa que indique el camino correcto. La letra combina determinación y duda, fuerza y fragilidad, para reivindicar el derecho a equivocarse, caer y volver a levantarse. También emerge una reflexión sobre la confianza y el entorno: la conciencia de las posibles traiciones convive con el reconocimiento de aquellas personas que sostienen sin esperar nada a cambio.
El videoclip amplía este universo conceptual representando tres etapas vitales a través de diferentes personajes. Emé aparece como hilo conductor que atraviesa las historias y las conecta, simbolizando el paso del tiempo, la evolución personal y la continuidad emocional entre momentos aparentemente separados.
“Etapas” se presenta así como un relato de crecimiento y resistencia cotidiana, una invitación a reconocer el valor de cada fase del camino y a continuar avanzando con voz propia.